ALIMENTO DIARIO

  • "ÂżPuedo hacerte una Pregunta?"


  • marzo 29, 2023

  • Ese mismo dĂ­a los saduceos, que decĂ­an que no hay resurrecciĂłn, se le acercaron [a JesĂșs] y le plantearon un problema… Pues bien, habĂ­a entre nosotros siete hermanos. El primero se casĂł y muriĂł y, como no tuvo hijos, dejĂł la esposa a su hermano. Lo mismo les pasĂł al segundo y al tercer hermano, y asĂ­ hasta llegar al sĂ©ptimo. Por Ășltimo, muriĂł la mujer. Ahora bien, en la resurrecciĂłn, Âżde cuĂĄl de los siete serĂĄ esposa esta mujer, ya que todos estuvieron casados con ella? (Mateo 22:23; 25-28)

  • "Un regalo inmerecido"


  • marzo 28, 2023

  • Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo JesĂșs para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en prĂĄctica (Efesios 2:8-10 NVI).

  • "Todos tenemos un sueño"


  • marzo 27, 2023

  • El primer dĂ­a de la semana nos reunimos para partir el pan. Como iba a salir al dĂ­a siguiente, Pablo estuvo hablando a los creyentes, y prolongĂł su discurso hasta la medianoche (Hechos 20:7).

  • "Una promesa irrefutable"


  • marzo 26, 2023

  • JesĂșs le dijo: Yo soy la resurrecciĂłn y la vida. El que cree en mĂ­ vivirĂĄ aun despuĂ©s de haber muerto. Todo el que vive en mĂ­ y cree en mĂ­ jamĂĄs morirĂĄ (Juan 11:25-26a NTV).

  • "El ingrediente activo"


  • marzo 25, 2023

  • Luego les dijo: «Lo que ha pasado conmigo es lo mismo que les anunciĂ© cuando aĂșn estaba con ustedes: que era necesario que se cumpliera todo lo que estĂĄ escrito acerca de mĂ­ en la ley de MoisĂ©s, en los profetas y en los salmos.» Entonces les abriĂł el entendimiento para que pudieran comprender las Escrituras, y les dijo: «AsĂ­ estĂĄ escrito, y asĂ­ era necesario, que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer dĂ­a, y que en su nombre se predicara el arrepentimiento y el perdĂłn de pecados en todas las naciones, comenzando por JerusalĂ©n. De esto, ustedes son testigos. Yo voy a enviar sobre ustedes la promesa de mi Padre; pero ustedes, quĂ©dense en la ciudad de JerusalĂ©n hasta que desde lo alto sean investidos de poder» (Lucas 24:44-49).

  • "Su amor tiene la Ășltima palabra"


  • marzo 24, 2023

  • Cuando el sĂ©ptimo ĂĄngel tocĂł su trompeta, se oyeron fuertes voces en el cielo, que decĂ­an: «Los reinos del mundo han llegado a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y Ă©l reinarĂĄ por los siglos de los siglos.» Entonces los veinticuatro ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios, inclinaron su rostro y adoraron a Dios. DecĂ­an: «Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres, y el que eras, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar. Las naciones se han enfurecido, pero ha llegado tu ira, el tiempo de juzgar a los muertos y de recompensar a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, lo mismo grandes que pequeños, y de destruir a los que destruyen la tierra.» En ese momento el templo de Dios se abriĂł en el cielo, y en Ă©l se veĂ­a el arca de su pacto. Hubo entonces relĂĄmpagos, voces, truenos, un terremoto y una granizada impresionante (Apocalipsis 11:15-19).

  • "Dios gana"


  • marzo 23, 2023

  • Entonces vi descender del cielo a otro ĂĄngel poderoso. VenĂ­a envuelto en una nube y con el arco iris sobre su cabeza. Su rostro era semejante al sol, y sus piernas parecĂ­an dos columnas de fuego. En su mano tenĂ­a un librito abierto, y se quedĂł con el pie derecho sobre el mar y con el izquierdo sobre la tierra; en ese momento lanzĂł un grito tan fuerte como el rugido de un leĂłn, y se oyĂł la estruendosa voz de siete truenos. DespuĂ©s de que hablaron los siete truenos, me dispuse a escribir, pero desde el cielo oĂ­ una voz que me decĂ­a: «No reveles lo que han dicho los siete truenos. No lo escribas.» Entonces el ĂĄngel que vi que estaba sobre el mar y sobre la tierra levantĂł su mano derecha al cielo y jurando por el que vive por los siglos de los siglos, por el mismo que creĂł el cielo, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, dijo: «¥Se acabĂł el tiempo! Cuando llegue el momento de que el sĂ©ptimo ĂĄngel comience a tocar la trompeta, se cumplirĂĄ el misterio de Dios, que Ă©l ya habĂ­a anunciado a sus siervos los profetas» (Apocalipsis 10:1-7).

  • "Ojos de misericordia"


  • marzo 22, 2023

  • Cuando JesĂșs saliĂł de allĂ­, dos ciegos lo siguieron, y a gritos le decĂ­an: «¥Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!» Cuando JesĂșs llegĂł a la casa, los ciegos se le acercaron y Ă©l les preguntĂł: «¿Creen que puedo hacer esto?» Ellos dijeron: «SĂ­, Señor.» Entonces les tocĂł los ojos, y les dijo: «Que se haga con ustedes conforme a su fe.» Y los ojos de ellos fueron abiertos. Pero JesĂșs les encargĂł con mucha firmeza: «AsegĂșrense de que nadie sepa esto.» Sin embargo, en cuanto ellos salieron, divulgaron la fama de Ă©l por toda aquella regiĂłn (Mateo 9:27-31).

  • "Llamado a orar"


  • marzo 21, 2023

  • Por eso nosotros, desde el dĂ­a que lo supimos, no cesamos de orar por ustedes y de pedir que Dios los llene del conocimiento de su voluntad en toda sabidurĂ­a e inteligencia espiritual, para que vivan como es digno del Señor, es decir, siempre haciendo todo lo que a Ă©l le agrada, produciendo los frutos de toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; todo esto, fortalecidos con todo poder, conforme al dominio de su gloria, para que puedan soportarlo todo con mucha paciencia. AsĂ­, con gran gozo, darĂĄn las gracias al Padre, que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; y que tambiĂ©n nos ha librado del poder de la oscuridad y nos ha trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redenciĂłn por su sangre, el perdĂłn de los pecados (Colosenses 1:9-14).

  • "Me detuve en seco"


  • marzo 20, 2023

  • Saulo aĂșn lanzaba amenazas de muerte contra los discĂ­pulos del Señor cuando fue a ver al sumo sacerdote. AllĂ­ le pidiĂł cartas para las sinagogas de Damasco para que, en caso de hallar a hombres o mujeres de este Camino, los pudiera llevar presos a JerusalĂ©n. Pero sucediĂł que de pronto en el camino, ya cerca de Damasco, lo rodeĂł un poderoso haz de luz que venĂ­a del cielo y que lo hizo rodar por tierra, mientras oĂ­a una voz que le decĂ­a: «Saulo, Saulo, Âżpor quĂ© me persigues?» Y Ă©l contestĂł: «¿QuiĂ©n eres, Señor?» Y la voz le dijo: «Yo soy JesĂșs, a quien tĂș persigues. [Dura cosa te es dar de coces contra el aguijĂłn. Él, temblando de temor, dijo: «Señor, ÂżquĂ© quieres que yo haga?» Y el Señor le dijo:] LevĂĄntate y entra en la ciudad. AllĂ­ se te dirĂĄ lo que debes hacer.» Los acompañantes de Saulo se quedaron atĂłnitos, porque oĂ­an la voz pero no veĂ­an a nadie. Saulo se levantĂł y, cuando abriĂł los ojos, ya no podĂ­a ver, asĂ­ que de la mano lo llevaron a Damasco, y allĂ­ estuvo tres dĂ­as sin poder ver, y tampoco comiĂł ni bebiĂł nada (Hechos 9:1-9).

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